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Historia de la Acción de Gracias


Historia de la Acción de Gracias - La Proclamación de Acción de Gracias
Nueva York, 3 de octubre de 1789

Por el Presidente de los Estados Unidos de América: Proclamación.

Considerando que todas las naciones tienen el deber de reconocer la bondad de Dios Todopoderoso, obedecer Su voluntad, agradecerle por Sus dones, y humildemente implorar Su favor y protección - y considerando que ambas Cámaras del Congreso me han pedido mediante su Comité conjunto 'recomendar al Pueblo de los Estados Unidos un día público de acción de gracias y oración para ser observado, reconociendo con corazones agradecidos los muchos favores notables del Dios Todopoderoso, especialmente al permitirles una oportunidad pacífica de establecer una forma de gobierno para su seguridad y felicidad.'

Por lo tanto, ahora recomiendo y asigno el Jueves, veintiséis de noviembre próximo para ser dedicado por el Pueblo de estos Estados al servicio de ese Ser grande y glorioso, quien es el Autor caritativo de todo el bien que ha sido, que es, y que será -- Para que podamos entonces unirnos todos en rendirle nuestro sincero y humilde agradecimiento -- por Su amable cuidado y protección del Pueblo de este País antes de convertirse en Nación -- por las variadas y notables misericordias, y la interposición favorable de Su Providencia, la cual experimentamos en la tranquilidad, unión, y abundancia que hemos desde entonces disfrutado -- por la manera pacífica y racional en la que se nos ha permitido establecer constituciones de gobierno para nuestra seguridad y felicidad, y particularmente por la Nacional, instituida recientemente; y en general por todos los variados y grandes favores que le ha complacido conferirnos.

Y también que podamos entonces unir, en la más humilde ofrenda, nuestras oraciones y súplicas al gran Señor y Soberano de las Naciones, y pedirle que perdone nuestras transgresiones nacionales y de otro tipo -- que nos permita a todos, ya sea en posiciones públicas o privadas, llevar a cabo nuestras variadas obligaciones relativas apropiada y puntualmente -- para darle a nuestro gobierno nacional una bendición para todas las personas, para que sea siempre un Gobierno de leyes sabias, justas, y constitucionales, ejecutadas y obedecidas fiel y discretamente--para proteger y guiar a todos los Soberanos y Naciones (especialmente aquellas que han demostrado gentileza para con nosotros) y para bendecirlas con un buen gobierno, paz, y concordia -- Para promover el conocimiento y la práctica de la verdadera religión y virtud, y el aumento de la ciencia entre ellos y nosotros -- y para garantizar generalmente a toda la Humanidad un grado de prosperidad temporal que sólo Él conoce como el más conveniente.

Firmado en la Ciudad de Nueva York, el tercer día de octubre, en el año de nuestro Señor 1789.

George Washington


Historia de la Acción de Gracias - El Día

Proclamación Estableciendo el Día de Acción de Gracias el 3 de Octubre de 1863

El año que se acerca a su fin, ha estado lleno de las bendiciones de campos llenos de fruto y cielos saludables. A estas riquezas, las cuales disfrutamos tan constantemente que tendemos a olvidar la fuente de dónde provienen, otras han sido añadidas, las cuales son de tan extraordinaria naturaleza, que no pueden dejar de penetrar y suavizar hasta el corazón que es habitualmente insensible a la siempre vigilante providencia del Dios Todopoderoso. En medio de una guerra civil de sin igual magnitud y severidad, la cual le ha parecido a veces a Estados extranjeros que invita y provoca su agresión, la paz ha sido preservada con todas las naciones, el orden ha sido mantenido, las leyes han sido respetadas y obedecidas, y la armonía ha prevalecido en todas partes, excepto en el teatro del conflicto militar; aunque ese teatro ha sido reducido grandemente por el avance del ejército y de la marina de la Unión. La necesaria desviación de riqueza y de fuerza de los campos de la industria pacífica hacia la defensa nacional, no han detenido el arado, la carreta, o el barco; el hacha ha extendido los límites de nuestros asentamientos, y las minas, tanto de hierro y carbón, como de metales preciosos, han producido aún más abundantemente que anteriormente. La población se ha incrementado continuamente, a pesar del desperdicio que se ha hecho en los campamentos, el sitio, y el campo de batalla; y al país, regocijándose en la conciencia del aumento de fuerza y vigor, se le permite esperar continuidad por años, con un gran incremento de libertad.

Ningún consejo humano ha ideado, ni tampoco mano mortal ha logrado estas grandes cosas. Ellas son los regalos de gracia del Dios Altísimo, quien, aunque enojado por nuestros pecados, no obstante ha recordado la misericordia.

Me ha parecido justo y apropiado que sean reconocidas solemne, reverente y agradecidamente, como con un sólo corazón y voz por todos los americanos. Por lo tanto, invito a mis conciudadanos en todas partes de los Estados Unidos, y también a aquellos que estén en el mar y aquellos que estén viajando en tierras extranjeras, a apartar y observar el último jueves de noviembre próximo, como un día de Acción de Gracias y Alabanza a nuestro caritativo Padre que mora en los cielos. Y les recomiendo que al ofrecer las atribuciones que justamente se le deben por tales bendiciones y liberaciones, también, con humilde penitencia por nuestra desobediencia y perversidad nacional, encomienden a su tierno cuidado a todos aquellos que se han convertido en viudas, huérfanos, enlutados o sufridos en la lamentable lucha civil en la que estamos comprometidos ineludiblemente, y que imploren fervientemente la interposición de la Mano Todopoderosa para sanar las heridas de la nación, y para que la restaure tan pronto como sea consecuente con los propósitos Divinos para el completo disfrute de paz, armonía, tranquilidad y Unión.

En testimonio de lo cual, he aquí asiento mi firma y hago colocar el sello de los Estados Unidos.

Firmado en la ciudad de Washington, el tercer día de octubre, en el año de nuestro Señor mil ochocientos sesenta y tres, y a ochenta y ocho años de la independencia de los Estados Unidos

Abraham Lincoln

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